jueves, 11 de noviembre de 2010

Viaje en e tiempo

-César, Césaaaar, Césaaaaaaaaaaaaaaaaaar...-
...abro los ojos, la luz es intensa y el dolor de cabeza insoportable, estoy en el suelo tirado en mi propio vómito, hace frío y alguien me llama, estoy solo pero siento que me acompañan, me incorporo como puedo y entro a una especie de tunel, la luz sigue molestando mis ojos.
Camino lentamente, titubeante y comienzo a sentirme extraño, ajeno, como si no fuera el mismo como si no fuera yo, entonces, el viento me golpea con imágenes como proyecciones de mi vida, mi infancia y cosas que olvidé, cosas triviales y cosas importantes que atesoré desde entonces.
Las imágenes son tan vívidas como si estuviera ahí, me veo de un año aproximadamente, a mis hermanos, mi casa, las imágenes siguen pasando, me veo en la escuela, las maestras y compañeros, llegamos a casa y la complicidad con mi hermana casi hace que me electrocute al intorducir un pasador en un contacto, ahora me veo más grande, como de siete u ocho años y hay una imágen que llama mi atención, un golpe terrible en la cabeza que me hizo perder la conciencia al caer mientras jugaba futbol con Victor y Ricardo.
Las imágenes siguen y siguen y no sé cómo detenerlas, cómo hacer que cambien, pero no me preocupa y es entonces cuando me doy cuenta y empiezo a disfrutarlas, a recordar esos momentos, unos mejores que otros, la primaria y secundaria, "mi primer beso", el viaje con la familia y mi papá acompletándome para comprar mi primera guitarra, las primeras notas, la preparatoria y mis dos grandes y mejores amigos Jerjes y Rodrigo, mi paso como mesero en una pizzeria cercana a mi hogar, una novia extranjera que mandaron a España porque su madre tenía otros planes para ella, mi paso por la universidad, Wendy, un parteaguas en mi vida, los libros, la música, mis primeras canciones, la maestra que siempre me gustó, mis amigos y los primeros pasos por los escenarios, el trabajo y la nueva etapa.
Como una película independiente las imágenes me golpean cada vez más fuerte, hace frío y mientras más recuerdo más me siento débil y es entonces cuando se estrellan frente a mi las que parecen ser aún más importantes, las que me hacen dudar...
El amor, el que escogí como único y verdadero y que jamás sentí por alguien, las canciones que surgieron, la grabación del disco, textos, y noches en auto fingiendo que todo está bien, los besos clandestinos, su nombre, sus labios, las tardes de café, el trabajo y noches de desvelo, los días de peñas y tertulias, las llamadas anónimas, tabaco y vodka, sus besos, el llanto, la complicidad y el secreto a voces de un idilio, un canto para más de tres mil personas y actuaciones frecuentes, la imagen de ellas en primera fila, coreando "esa mujer", la firma de Fermando, y una serie más de instantaneas y remembranzas que me tiran al suelo.
Como puedo me levanto y sigo avanzando, pero los recuerdos son tan fuertes, intensos y recuerdo su voz, su ausencia, enero, el llanto, el frío, la lluvia, el auto, el vodka, el charco, el corazón hecho pedazos y un libro roto, de pronto, caigo y me desvanezco, despierto como en un principio, tirando en el piso vomito una y otras cuatro o cinco veces, la luz me lastima y las imágenes se han ido.
Alguien me llama, pero sigo estando solo
-César, Césaaaar Césaaaaaaaaaaaar-
Llego al final del túnel, un jardín inmenso me aguarda con un árbol lleno de caracoles muertos al fondo, un río con agua turbia bajo mis pies y los barcos bajan lentamente del cielo, el estruendo de las trompetas me abruma y comienzo a sentir más que miedo, angustia, pánico, y mis manos están cubiertas de sangre, camino y nuevamente no estoy solo, volteo y me veo a mi, sereno, sonriendo y pasa lo inevitable...
Despierto en la cama de un hospital, el diagnostico, reservado, un infarto se rumora, cierro los ojos, despierto y no ha pasado el tiempo, sigo tirado en el suelo, bañado en vómito y llanto, con un nudo en la garganta que se hace bolas a media espalda, un frasco vacío de antidepresivos y una botella de vodka.
Pero algo me dice que ahora, todo va a estar bien....

3 comentarios:

  1. Impactante, los recuerdos y las vivencias es lo que nos mantiene vivos, sino tuvieramos memoria no podríamos recordar todos áquellos momentos importantes o no de este mundo terrenal. El presente, el pasado y hasta un futuro no vivido está en esta narración, el cual podemos ver en sueños y la interpretación de del viaje sigue siendo una mezcla de felicidad, amor y deseos reprimidos en donde el llanto es el principal actor...Impactante, me gusta es oscuro y afable a la vez...Saludos LUNA

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  2. Si uno pudiera decidir cuando y como morir yo voto por morir hoy es un bello dia para morir. no tengo pendientes y estoy feliz de no ser asi espero que al morir estes tu junto a mi para encargar mis pendientes a mi amigo. un beso y gracias por tus letras tus palabras y tu compañia.

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